Hay días en que te sientes rota sin saber exactamente en qué momento comenzó a quebrarse todo.
Días en los que despiertas y no te reconoces.
Días en los que estás rodeada de gente, pero te sientes sola.
Días en los que haces todo lo que debes, pero no sientes nada.
A veces te pierdes.
En una relación.
En una rutina.
En el dolor.
En la culpa.
En los demás.
Y está bien. Es humano perderse.
Lo que no puedes permitirte es abandonarte.
Porque abandonarte es dejar de escucharte.
Es elegir siempre a los demás y nunca a ti.
Es callar cuando algo dentro de ti grita.
Es traicionarte por miedo a incomodar.
Es olvidarte por completo mientras sostienes a todos.
🔁 ¿Qué significa encontrarte?
No es un acto de iluminación mágica.
Es un regreso lento, amoroso y a veces doloroso a ti misma.
Es mirar tus ruinas y decir: “Aquí estoy, y merezco volver a ser hogar.”
✍🏼 Ejercicios emocionales para volver a ti:
1. 🪞 El espejo con propósito
Cada mañana, mírate a los ojos y di tu nombre.
Luego, susurra:
"Estoy aquí para mí. No me voy a soltar."
Este acto sencillo, repetido diariamente, reprograma tu relación contigo.
2. 🧘♀️ Espacio de 10 minutos al día solo para ti
Cierra la puerta. Apaga el ruido.
Durante 10 minutos, haz algo que te nutra:
respirar profundo, escribir, estirarte, poner música que te haga sentir viva.
Ese tiempo no es un lujo: es una necesidad emocional.
3. 📓 Carta de reencuentro
Escribe una carta comenzando con:
"Querida yo: te había perdido un poco, pero hoy vengo por ti."
Habla con compasión, sin juzgarte.
Recuérdate tus propias promesas.
4. 📱 Elimina un hábito que te desconecta
Tal vez sea compararte en redes, contestar mensajes cuando estás agotada o decir que “sí” cuando quieres decir “no”.
Hoy, elige un hábito que te aleje de ti... y suéltalo.
5. 🌱 Recuerda tus anclas
Haz una lista de todo lo que te hace sentir tú:
Regresa a esa lista cuando sientas que te estás perdiendo otra vez.
💛 Cierro con esto:
No tienes que estar bien todo el tiempo.
No tienes que tenerlo todo claro.
No tienes que ser fuerte cada día.
Pero sí tienes que serte fiel.
Puedes perderte mil veces, pero que nunca faltes tú para abrazarte en el reencuentro.
Porque por encima de todo, tú mereces ser tu lugar seguro.
Vuelve a ti. Las veces que haga falta. Sin culpa. Sin miedo. Sin condiciones.
Y si un día te preguntas:
“¿Quién soy yo ahora?”
Que la respuesta no venga del exterior…
Sino de ese susurro interno que dice:
“Eres tú. Y aquí sigues. Más viva que nunca.”
Con amor la autora.
Keila Reyes
Te leo en los comentarios, recuerda si deseas que escriba sobre algo comenta.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario