La verdadera sanación no solo ocurre por dentro. Cuando sanas de verdad, todo a tu alrededor comienza a transformarse. No porque el mundo cambie mágicamente, sino porque tú ya no miras desde la herida, sino desde la aceptación.
En este proceso de auto renovación aprendí a aceptar la vida tal como es, no como yo quisiera que fuera. Aprendí a soltar el control, a dejar de exigirle a los demás respuestas, actitudes o niveles de conciencia que quizá hoy no pueden dar.
Cada persona es un mundo.
Cada cabeza piensa distinto.
Cada corazón ofrece solo lo que realmente tiene.
Dios nos dio libre albedrío, y comprender eso fue liberador. No estamos aquí para moldear a otros a nuestra imagen, ni para intervenir en procesos que no nos corresponden. Cada ser humano transita su propio camino, a su propio ritmo, con sus propias lecciones.
Entendí que no es mi tarea hacerle entender a nadie qué está bien o qué está mal. Cada quien conoce la realidad de su vida, sus límites, sus heridas y sus decisiones. Insistir, corregir o esperar que otros cambien solo me mantenía atada a expectativas que no llevaban a ningún lugar.
Hoy ya no idealizo.
Hoy suelto expectativas.
Hoy elijo la paz antes que la razón.
La auto renovación ocurre cuando dejo de luchar contra lo que es, cuando acepto sin resignarme y me enfoco en vivir desde la coherencia con lo que siento y creo. Al hacerlo, mi energía cambia, mis vínculos cambian y mi forma de habitar el mundo también.
Sanar es dejar de forzar.
Renovarse es aprender a soltar.
Y en ese soltar, la vida se ordena sola.
Con amor la autora.
.%20Postura%20relajada,%20manos%20abiertas%20o%20descansando,%20expresi%C3%B3n%20serena.%20Luz%20suave%20y%20c%C3%A1lida%20envolvi%C3%A9ndola.%20Elementos%20alrededor.jpg)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario