lunes, 26 de enero de 2026

Las sombras que despertaron la luz que hay en mi

                    

Algunas veces pasamos por circunstancias y penumbras que muchas veces no entendemos, suelen llegar de la nada como incertidumbres o adversidades; pero de algo si estoy segura es que en estos instantes de la vida es donde crecemos y nuestra fe en el espíritu se fortalece.

Las sombras que viven en cada uno de nosotros no son precisamente  para destruirnos ni para obrar mal, al contrario son el reflejo más profundo para nosotros como seres humanos pensantes y que sentimos un refugio para encontrar nuestro propio equilibrio y así de esta manera nuestra luz pueda brillar perpetuamente.

Si bien sabemos que todos tenemos un poco de oscuridad pero también poseemos luz y ambas forman parte de nuestra espiritualidad, porque Dios hizo el día y la noche.

Nuestra alma necesita estar equilibrada en ambas partes un poco de oscuridad y un poco de luz, así que cuando el dolor nuevamente toque tu puerta debemos afrontarlo con dignidad y sin miedo porque no podemos escapar de él; ya que es a través de éste es como nos fortalecemos y nos convertimos en personas auténticamente más sabías y con mucha certezas. 

Si alguna vez te ha pasado que te sientes sola, perdida o simplemente sientes que no perteneces a un grupo de amigos, relación amorosa o interpersonal es precisamente en ese momento donde tus sombras te abrazan y se fusiona con tu luz calentando todo tu ser como una antorcha viviente encendiendo cada una de las membranas de tu cuerpo y el resplandor de tu alma vuelve a nacer.

Así que, no le tengas miedo a la oscuridad  porque es precisamente en ella donde tu luz brilla intensamente y para toda la vida.

Sé tu luz, sé amor, claridad, bondad, pasión y comprensión para dar; sé auténticamente tú con tus sombras y tu luz.

Con amor la autora.



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