Hay momentos en la vida donde todo parece ir en contra a nuestra paz, ya que algunas personas a nuestro alrededor hablan desde sus miedos, actúan desde sus heridas y reaccionan desde sus carencias mientras que nosotros estamos vibrando en una frecuencia muy diferente a ellos.
Porque cuando despertamos espiritualmente nos volvemos un poco más sensibles y más consciente a las energÃas de otros y antes no notabamos esto.
Entonces tomamos la decisión de vibrar alto a pesar que los demás vibran tan bajo, y no es pretender hacernos los fuertes o que todo esté bien, es elegir no estar pendiente de la vidas de los demás; observar sin absorber, sentir sin perdernos, elegirnos sobre todos ya que nuestra energÃa es poderosa.
Debemos de entender que no todo lo que está nuestro alrededor tiene que ver con nuestra situación, ya que hay dÃas en los que nuestro entorno será crÃticas y envidias pero nuestra alma no vino a replicar eso sino a transformarlo en optimismo.
Y es aquà donde todo cambia porque entonces elegimos a no responder desde la herida, a elegir el silencio en lugar de reaccionar y es cuando elegimos mantener nuestro centro de energÃa firme a nosotros; aunque afuera el mundo tiemble nos damos cuenta que nuestra vibración es alta y no porque todo esté bien sino porque estamos bien con nosotros mismos.
Vibrar alto también es alejarse si es necesario, es poner lÃmites sanossin sentir culpa, es elegirte aunque otros no lo entiendan.
Porque no vinimos a encajar, vinimos a recordar quienes somos y a veces esto implica caminar solos por un tiempo, pero es en esa soledad donde encuentras mucha claridad, fuerza y verdad.
Las caretas a tu alrededor caen y comienzas a ver y a escuchar a las personas como realmente son y no lo que pretenden ser, asà que si hoy sientes que todo a tu alrededor pesa, solo respira porque no necesitas salvar a nadie, no necesitas bajar tu luz para pertenecer; solo necesitas recordar:
Que tu energÃa es tu hogar y tú decides en qué frecuencia vibrar.
Con amor la autora.
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