El ser humano nació para ser feliz y no para vivir bajo las expectativas de otros debemos de tener autonomía sobre nuestras propias vidas, ideas, creencias, culturas, etc.
Cuando yo entendí esto comencé a ver la vida diferente, ya que empecé a ser yo misma a defender mis ideas, mi cultura, mi religión, mis gusto y amar mi autonomía con armonia; porque cuando vivimos amando nuestro propio ser todo a nuestro alrededor vibra en alegría.
Y es que a veces hay ciertas personas que han sido condicionada por su crianza que ven la vida desde otra perspectiva y solamente cuando despiertan espiritualmente es que comienzan a ver diferente y es respetable la visión de otros porque cada persona tiene su propio proceso y su propio entorno.
Por ejemplo: a veces conocemos a personas que tienen diferentes gustos que nosotros y algunas veces por encajar queremos adaptarnos a esos gustos, pero eso no debería de ser así; ya que somos diferentes y cada quién debe ser como quiera ser.
Debemos tener nuestro propio criterio, si esta bien escuchar consejos o criticas mientras sean constructivas y tener muy desarrollada nuestra intuición y discernimiento para poder diferenciar lo bueno y lo malo o quién viene con buena intención y quién no.
Debemos dejar a un lado o mejor dicho olvidar todas las supersticiones, los prejuicios, miedos o ideas limitantes que por años nos hicieron creer, ya que nacimos para ser felices a nuestra manera y con nuestras propias creencias.
Haz lo que te nutra, lo que te hace vibrar alto, lo que te de felicidad, lo que te haga reír y rompe el sistema de vivir como los demás vive acorde a como tu quieras vivir porque es tu vida de nadie más.
Ahora dime que tipo de vida quieres vivir: ¿La que tu decidas o la que otros quieren?
VIVE felizmente porque te lo mereces.
Con amor la autora.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario