Bajo la luna le pedía al cielo que te diera más vida y que la maldad del mundo nunca te tocaría.
Bajo la luna era feliz de tenerte, de sentir tu piernas revoloteando en lo más puro de mi ser sabia que serías un guerrero de la luz que vendrías a alegrar mi vida.
Bajo la luna ya te adoraba y cada estrella sonría tu llegada, tú darías salvación, paz,abundancia, prosperidad, serenidad y mucho amor a un corazón que nunca supieron amar.
Tu llegada es el inicio infinito de la luz perpetúa en esta tierra, contigo descubriría un amor eterno que nadie más podría apagar.
Eres fuego, eres luz, eres devoción y eres el mayor regalo de Dios.
Con amor la autora.
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