miércoles, 21 de enero de 2026

Gracias por el ruido que me despertó

                                  

Algún tiempo atrás vivía tan desconectada de la realidad, de mi ser y convivía más con mi día a día, con la realidad del mundo 3D que por cada sonido me irritaba o por cada opinión malintencionada o acción de mi entorno me inquietaba.

Cuando al fin comprendí  y desperté espiritualmente me di cuenta que solo estaba distraída con las voces externas que solamente proyectaban sus carencias y malas acciones pero nada tenía que ver conmigo o mi esencia porque era algo meramente de ellos, de sus vidas; ya que solo reflejaban quiénes eran realmente ellos en su propio ser.

Fue entonces que ya nada del ruido externo me afectaba, lo que decían, lo que hacían y hasta lo que pensarán de mi, no importaba porque vivía más conectada con mi centro, con mi ser y con mi supremo Yo.

Aprendí a vivir más en paz conmigo misma y en esa quietud del silencio di las gracias por el ruido que me despertó y me volvió a  mi magia, a mi existencia del presente.

Así que si alguna vez piensas que las personas en tu entorno te hieren  o gestionan  algunas pequeñas acciones que te incomoden recuerda; que no hay nada malo en ti, ni en ser como eres porque simplemente tú estás reflejando lo que ellos aún no han sanado pero tú sí. 

Y está bien eso, porque cada ser humano tiene su propio proceso y decide sanar cuando esté preparado.

Hagamos un pequeño ejercicio de autoestima:

Todas las mañanas,  tardes o noches según sea el horario de tu preferencia, mírate al espejo y reconocete  como un ser único,  hablate bonito con compasión  para cambiar tu diálogo interno; por ejemplo:

" Soy linda, soy capaz,  soy poderosa, soy abundancia, soy quién soy tal cual como Dios me creó " y así progresivamente  y verás que tu aura y tu energía se potenciará y crecerás. 

Con amor la autora.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario