miércoles, 11 de marzo de 2026

Alejarme también fue un acto de amor propio


Cuando decidí soltar todo aquello que le hacía daño a mi vida , a mis emociones mi amor propio volvió a mi y no fue fácil decir adiós a muchas personas, y a muchas circunstancias en mi vida; tuve que alejarme de familiares, de amistades que ya no eran sanos y de un amor que me hacía vibrar alto y que ame incondicionalmente pero que al mismo tiempo no valoraba mi esfuerzo. 

Mi vida cambió para bien, hacía mucho tiempo que no disfrutaba de quién realmente soy, hacía tiempo que no me divertía con lo más simple, hacía tiempo que no amaba lo que hago, hacía mucho no me vestía como yo quería y hacía tiempo que había dejado mi religión para encajar en esta sociedad; pero hoy he vuelto a mí y dejé a ese amor que nunca entendió lo que yo representaba en su vida.

Alejarme para mi fue el acto más importante de amor propio, fue como declararle la guerra simbólica a mis miedos,  a mis inseguridades, a mis ideas limitantes, y a los gustos de otras personas porque realmente me estaba fallando a mi misma al no mostrar mi verdadera yo para solo agradar a los demás. 

Fueron años los que yo siento que perdí pretendiendo ser quien no era, y cuando finalmente me mostré tal cual como yo soy comencé a valorarme, a priorizarme y a amar cada parte de mi.

Gané mi libertad, recuperé mi esencia, mi identidad y volví a ser la mujer que soy; volví a comenzar el romance conmigo misma y a tener mi verdadera amistad con Dios y finalmente todo cambio para bien en mi vida.

Hoy solo me queda decir: Gracias Dios, por rescatarme y envolverme en tus brazos; me sanaste emocionalmente y me librastes de las garras de mis opresores.

Dios te bendiga. 
Con amor la autora.



No hay comentarios.:

Publicar un comentario