Hoy me doy cuenta de algo que antes no podía ver: no perdí, yo gané, gané experiencia, gané sabiduría, gané bendiciones y gané el recordatorio más importante de todo: sigo siendo capaz de amar de verdad, aun en medio del caos, aun con heridas del pasado fui capaz de dar un amor real.
Un amor que apoya, un amor que sostiene, un amor que no duele, un amor que conforta y da ternura, un amor leal, un amor recíproco, un amor que te confronta porque amar también es decir verdades incómodas, hacer que el otro se mire así mismo en introspección, un amor que te enseña a sentir de verdad para ser mejores personas cada día.
Y quizás estuve ahí, en ese momento de la vida para vivir ese amor para mostrarle a alguien sus heridas, así como esa persona me mostró las mías; pero la diferencia está en lo que cada uno sintió e hizo con eso.
Yo aprendí, crecí, desperté, volví a mi, me reencontré con la mujer que soy; esa que ama con intensidad, con inteligencia emocional, esa que ama real, esa que escribe desde el alma, esa que descifra el sentir de la otra persona, esa que ya no se desborda, esa mujer que no tiene miedo a sentir.
Y por eso comprendí que yo no perdí, yo gané porque perder es no darte la oportunidad de sentir realmente el amor que el otro entrega, perder es amar superficialmente por tener miedo a que te lastimen, perder es no atreverte a amar realmente porque quien se queda sin saber lo que es amar, no vivió el amor.
No importa cuantas heridas me hayan dejado mis malas experiencias en el amor, hoy soy más consciente, más sabía, más fuerte, hoy sé manejar más mis emociones, y sobre todo soy más yo; ya no tengo que fingir o acoplarme para encajar, hoy me muestro como realmente soy.
Porque realmente lo importante no es lo que pase, fue recordar quien soy: una mujer que sabe amar, que ama de verdad y no desde la superficialidad y sobre todo que se entrega.
Hoy soy esa mujer completa que no busca aprobación de nadie, una mujer que siente profundamente, una mujer valiosa, una mujer amada por Dios, una mujer que siente con intensidad el amor; en un mundo donde algunos son cobardes para sentir y que pierden la oportunidad de saber que es realmente amar, porque sólo están acostumbrados a un amor superficial y eso los hace perdedores y gana quien ama.
Valientes son aquellas personas que sí se atreven a sentir, a amar con profundidad y de verdad.
Dios te bendiga.
Con amor la autora.
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