viernes, 3 de abril de 2026

El perdón como liberación


El perdón no llegó de inmediato a mi vida, no fue algo que entendí desde el principio porque tuve que pasar por varias situaciones que me lastimaron. 

No lo acepte con facilidad, me costaba mucho perdonar a familiares, amistades y exparejas que habían sido injustos conmigo y con mis sentimientos. 

Hubo un tiempo en cual yo me llene de rabia, de rencor, de resentimiento, de dolor, incluso quería vengarme de todos porque soy un ser humano como todos y sentimos, más aún cuando uno entrega con lealtad, con amor, con comprensión, con apoyo y devoción. 

A lo largo de mi vida he ayudado a muchas personas que ni las gracias me dieron, pero eso habla más de ellos que de mí, y claro que como una persona que posee un buen corazón y bondad para dar a veces sentí rabia por esa injusticia. 

Muchas veces sentí un dolor profundo y no comprendí porque las personas que debieron cuidarme no lo hicieron, pero hoy que soy una mujer más sabía comprendí que cada persona actúa según como es y eso no tiene nada que ver con lo que yo dí; hoy hablo desde el perdón, pero no de ese perdón de la perfección sino desde la sanación emocional que tuve que pasar.

Así que hoy perdono, a quellos familiares que no supieron cuidarme ni protegerme, que no estuvieron cuando los necesite, perdono a esas amistades que no fueron fieles,  que no supieron valorarme, perdono a mis exparejas que no supieron amarme o entregarme el mismo amor que yo les di, solo me dejaron heridas que yo tuve que sanar.

Y con todo lo anterior ya dicho les puedo decir que el perdón no es fácil porque hubo momentos donde quise vengarme, donde sentí que la justicia debía ser hecha por mi pero con el tiempo comprendí algo que transformó la manera de ver todo: la mejor venganza es el perdón

No porque lo que me hicieron estuvo bien sino porque había confiado en el amor de Dios y al comprender que solo él es quien puede hacer justicia y la hará; porque él se vio más allá de lo yo pude ver y eso me devolvió mi paz.

Entendí que cargar rencor es seguir atada a todo lo que me hirió, que guardar resentimientos es permitir que el pasado siga teniendo poder sobre mi presente y yo ya no quiero seguir viviendo desde el dolor porque quiero vivir desde la libertad

Hoy entiendo que las culpas de otros no me pertenecen, esas acciones que nunca fueron mis responsabilidades ya no me frenan y que intentar vengarme solo haría parecerme a aquello que me hirió. 

He soltado, y al hacerlo le entregué todas mis cargas a Dios porque hay cosas que no me corresponde resolver; hay heridas, acciones e intenciones que solo él puede ver con claridad y solo él toma acciones de la forma correcta y en el momento indicado.

Hoy elijo mi paz, elijo el perdón sobre la venganza, elijo soltar aunque duela porque sé que ahí  se encuentra la verdadera libertad

Ya el pasado no me persigue porque hice las pases con todos mis fantasmas, ya el pasado no me duele porque Dios curo cada herida, hoy el pasado ya no existe porque comencé un nuevo camino; ya los errores del pasado quedaron atrás  porque aprendí cada lección  y Dios se encargó de todo lo que me dolió. 

Dios te bendiga. 
Con amor la autora. 

domingo, 29 de marzo de 2026

La relevancia de la presencia de la mujer en la sociedad


Hoy en día la presencia de la MUJER en nuestra sociedad es relevante, porque no sólo forma parte de ella también la sostiene y la transforma; su presencia está en todos los ámbitos: en lo social, en lo cultural, en lo académico, en lo económico, en lo político, en la agricultura y construyendo espacios para ser más visibles y de suma importancia en nuestra sociedad. 

Está en lo visible y también en lo que muchos piensan que es invisible pero es donde tiene más relevancia porque una Mujer lo es todo, es quién construye el hogar, quien da la crianza y el amor que sostiene a las familias incluso en los momentos difíciles. 

La mujer edifica familias y al edificar familias está edificando todo una sociedad completa,  ya que tiene esa sensibilidad de acompañar,  apoyar, comprender y sanar; por eso su presencia es tán importante hoy a nivel mundial incluso en la salud en general  pero haciendo énfasis en la salud emocional de está generación que necesita contención para sanar heridas generacionales y destruir patrones.

También está esa mujer que no se ve a simple vista pero es la más importante porque cree en si misma, impulsa y apoya; y cuando una Mujer cree en ella florece y hace florecer todo a su alrededor: familia, pareja, su hogar, su comunidad y también a otras mujeres.

La mujer no es un estereotipo: es amor, es creación, es creatividad, es fortaleza, es empatia, armonía, presencia, comprensión, paz y un ser inteligentemente emocional

Cuando la mujer sabe su valor, todo en la sociedad se transforma para bien, ya que la Mujer está encargada de nutrir al mundo y sembrar los cimientos espirituales en el hogar, en su trabajo y en su comunidad.

Mujer relevante, mujer fuerte, mujer de fe.

Dios te bendiga. 
Con amor la autora. 

martes, 24 de marzo de 2026

Cuando Dios pelea mis batallas invisibles


Hay momentos en la vida donde te encuentras solo tú y Dios, y es en ese instante,  en esa soledad donde refuerzas tu amistad y la conexión divina con él

Comienzas a confiar más, y le entregas tus miedos, tus cargas, tus inseguridades, y sin darte cuenta tu fe crece aún más diariamente. Recuerda que Dios ve todas tus luchas y también lo que tú no puedes controlar y a las personas a tu alrededor, él sabe quién  si tiene buenas intenciones y quien no y sin darte cuenta él ajusta las cuentas por ti y comienza a pelear tus batallas.

A veces nos sentimos solos y pensamos que algo no hicimos bien, pero es todo lo contrario hicimos todo tan bien que Dios se encarga de limpiar el camino por nosotros, él quita a las personas incorrectas y coloca a las que si vibran con tu esencia; él va quitando cada obstáculo del camino, va rompiendo patrones, va deshaciendo cadenas generacionales y va restaurando tu alma y tu corazón. 

Las nuevas oportunidades y nuevos caminos llegan para ti porque Dios ya te los entregó, él ha limpiado toda maldad en tu vida, él sabe cuándo tú ya no tienes más fuerza o simplemente ya hiciste el trabajo interno de sanar, ya hiciste el esfuerzo físico para materializar tus metas y sin que te des cuenta él pelea las batallas invisibles en ti vida.

Porque tu fe puso a germinar esa semilla de la abundancia, la prosperidad y la creación en ti. La fe y la luz que Dios ha puesto en ti es lo más majestuoso que el creador te ha regalado, porque desde antes que llegarás a este mundo él ya te había elegido para que fueras esa luz en medio de tu propia oscuridad. 

Él te otorgó el don de amar, de perdonar, de sanar y de cambiar corazones a través de tu amor, de tu bondad, de tus palabras, pero sobre todo a través de tu presencia porque la luz que vive en ti es infinitamente bendecida por él. 

Así que si hoy estás pasando por cualquier situación te pido que confíes en él  y en el poder de la oración, porque Dios todo lo ve y todo lo escucha no tienes que confrontar a nadie solo pon tus límites sanos y déjale tus batallas a Dios que él las peleará por ti día a día.Confía. 

Dios te bendiga. 
Con amor la autora. 

Cuando despiertas, ya no todas las personas a tu alrededor vibran igual con tu esencia


Después de mi despertar espiritual, algo cambió en mi, pero también cambió mi forma de ver a las personas a mi alrededor; hoy en día percibo todo con más claridad, mi intuición es más aguda, casi imposible de ignorar, me he dado cuenta que no todas las personas o amistades se acercan a mi desde el amor algunas se acercan a mi desde sus proyecciones

Proyectan sus miedos, proyectan sus inseguridades, proyectan sus frustraciones, y mucha veces intentan colocar límites que en realidad son de ellos mismos y no mios; y eso no es amistad, eso se llama competencia,  eso no es apoyo es comparación silenciosa,  eso no es amor es su ego herido buscando validación en mi.

Y lo más fuerte de todo eso es entender que nunca se trató de mi, porque quién intenta hacerte menos en realidad está luchando contra su valor y todos están luchando con eso.

Quien intenta sembrar miedos en nosotros, vivirá dominado por sus temores y quien intenta frenar te es porque no ha avanzado y no quiere que tu no lo hagas.

Hoy entiendo que las personas que se proyectan en otras tarde o temprano son confrontados con sus sombras, no como castigo sino como aprendizaje, por propósito; porque la vida, Dios y el universo las lleva a un punto inevitable de mirarse así mismas para que puedan ver sus vacíos, sus heridas, nos lleva a todos a la noche oscura de nuestras almas donde ya no pueden seguir huyendo de ellas y eso es aprendizaje porque todo ser humano debe experimentar eso una vez en la vida.

Y ahí en ese silencio incómodo pero revelador todos debemos mirar en retrospectiva y hacer introspección para que todos entendamos que lo que ellos proyectan solo es el reflejo de lo que ellos llevan dentro; por eso hoy yo ya no me tomo nada personal porque entendí que solo son las proyecciones de sus vidas que nada tiene que ver conmigo sino con cada uno de ellos. 

Hoy yo ya no compito, no me comparo, solo observo, callo y sigo creciendo. 

Dios te bendiga. 
Con amor la autora. 

Hoy entiendo que no perdí, yo gané:


Hoy me doy cuenta de algo que antes no podía ver: no perdí, yo gané, gané experiencia, gané sabiduría, gané bendiciones y gané el recordatorio más importante de todo: sigo siendo capaz de amar de verdad, aun en medio del caos, aun con heridas del pasado fui capaz de dar un amor real.

Un amor que apoya, un amor que sostiene, un amor que no duele, un amor que conforta y da ternura, un amor leal, un amor recíproco, un amor que te confronta porque amar también es decir verdades incómodas, hacer que el otro se mire así mismo en introspección, un amor que te enseña a sentir de verdad para ser mejores personas cada día. 

Y quizás estuve ahí, en ese momento de la vida para vivir ese amor para mostrarle a alguien sus heridas, así como esa persona me mostró las mías; pero la diferencia está en lo que cada uno sintió e hizo con eso.

Yo aprendí, crecí, desperté, volví a mi, me reencontré con la mujer que soy; esa que ama con intensidad, con inteligencia emocional,  esa que ama real, esa que escribe desde el alma, esa que descifra el sentir de la otra persona, esa que ya no se desborda, esa mujer que no tiene miedo a sentir.

Y por eso comprendí que yo no perdí, yo gané porque perder es no darte la oportunidad de sentir realmente el amor que el otro entrega, perder es amar superficialmente por tener miedo a que te lastimen, perder es no atreverte a amar realmente porque quien se queda sin saber lo que es amar, no vivió el amor.

No importa cuantas heridas me hayan dejado mis malas experiencias en el amor, hoy soy más consciente, más sabía, más fuerte, hoy sé manejar más mis emociones, y sobre todo soy más yo; ya no tengo que fingir o acoplarme para encajar, hoy me muestro como realmente soy.

Porque realmente lo importante no es lo que pase, fue recordar quien soy: una mujer que sabe amar, que ama de verdad y no desde la superficialidad y sobre todo que se entrega. 

Hoy soy esa mujer completa que no busca aprobación de nadie, una mujer que siente profundamente, una mujer valiosa, una mujer amada por Dios, una mujer que siente con intensidad el amor; en un mundo donde algunos son cobardes para sentir y que pierden la oportunidad de saber que es realmente amar, porque sólo están acostumbrados a un amor superficial y eso los hace perdedores y gana quien ama. 

Valientes son aquellas personas que sí se atreven a sentir, a amar con profundidad y de verdad.

Dios te bendiga. 
Con amor la autora.