Cuando establecemos una comunicación directa con Dios de una manera honesta, auténtica y con mucho amor él nos escucha porque sólo él sabe tus mayores deseos, metas y planes que guardas en lo más profundo de tu corazón.
En la intimidad de mi hogar yo rezo de una manera amistosa con Dios, para mi él ha sido mi mayor amor, mi amigo , mi padre y quién siempre ha guiado mis pasos; ha sido ese refugio, ese lugar seguro donde descanso y siempre me escucha porque mis oraciones son guiadas por la fe inquebrantable que tengo y es aquí donde comienza esa conexión profunda con lo divino.
No es magia, no es suerte, es el amor infinito que él tiene para todos sus hijos, ya que él fue quién nos creó y todos somos su mayor creación.
Fuimos creados a su semejanza y el dar gracias en oración eleva nuestro estado de ánimo, nuestra fe y hablar con él nos calma el alma, nos nutre la vida y nos regocija de alegría.
El poder que tiene orar es infinito, porque estás pidiendo con amor, con devoción y de una manera honesta; no necesariamente debemos hacer oraciones estrictas, solo con hablar con él como si hablarás con un amigo contándole como fue tu día, cuales son tus miedos, que es lo que te preocupa, que te alegra etc. Aunque él ya sabe todo de ti, pero quiere ver que tanto tú confías en él y todo lo que pidas o pides en oración lo cumplirá, porque él ya conoce tu corazón él fue quién coloco todos esos deseos en ti, acércate a él con sinceridad, con amor y confía.
Así que si algún día te sientes cansada, triste o estás pasando por cualquier situación no dudes de hablar con él y confía en el poder de tus oraciones; pide con fe y serás escuchado porque Dios siempre te ha amado y él sabe todo de ti.
Dios te bendiga.
Con amor la autora.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario