Tiempo atrás gastaba mi energía en situaciones, personas o en cosas que no merecían mi atención, mi luz y antes explicaba todo y me dejaba aún lado para satisfacer a los demás; pero aprendí que mi energía no debo de utilizarla para explicar nada solo debo callar, valorarla, respetarla y retirarme de donde siento que ya no vibran conmigo.
Gaste tiempo en querer demostrar y ayudar a los demás y ahora desperté y me dí cuenta de que al que realmente debo de ayudar es a mi misma y dejar todo lo demás atrás, tanto amistades como familiares que a veces no valoran mi esfuerzo; entonces cuando comprendí esto me aleje quitándonos mi atención, mi amor y protección.
Y no quiere decir que los debamos de sacar definitivamente de nuestras vidas simplemente debemos de aprender a prioritarios. Ahora camino más en calma, tranquila y sin tanto que explicar, sin tanto que demostrar, solo viviendo para mi; deje atrás el que dirán, a las sonrisas falsas de las personas, a dejarme llevar por las opiniones de otros y a juzgar sin conocer y entonces comencé a amarme, a valorarme y a solo vivir para mi.
Desde que empecé a ver distinto desde una perspectiva saludable atraigo a las personas correctas que están alineadas a mi luz, que me ayudan a construir, que me apoyan, que me valoran, que me eligen, que no me generan cargas, que me aprecian y admiran la capacidad que tengo para crear, amar, y brillar.
Aprendí a respetarne y a darme mi valor, comprendí que primero debía amarme para después crear vínculos sanos y me aleje de todo lo que me exigía explicar.
No somos seres perfectos porque todos poseemos errores, pero hay situaciones que no debemos permitir por mucho que queramos estar rodeados de personas; debemos de poner límites sanos y amar a nuestra luz y a nuestras sombras que también forman partes de nosotros.
Con amor la autora.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario